Sunday, June 04, 2006

George C. Poage, El color del triunfo



Pedro Díaz G.

George Coleman Poage fue un predestinado. Sería, durante su vida entera, Número Uno en diversas e importantes ocasiones.

Miembro de la clase 1903 de la Universidad de Wisconsin, fue un atleta extraordinario al que se le conoce, más que por otras razones, por ser el primer negro en ganar un lugar olímpico: bronce en los 200 y en los 400 metros con vallas de la tercera cita olímpica, en San Louis, Missouri, 1904.

Pero fue, ante todo, un pionero cuyas marcas y logros quedaron establecidos como las metas de quienes le precedieron.

George Poage nació en 1880 en Hannibal, Missouri, pero su familia se mudó a LaCrosse, Wisconsin, cuando él era apenas un adolescente.

Lo primero que les llamó la atención del nuevo muchacho, en el colegio de LaCrosse, fue la envidiable capacidad mental de quien combinaba asombrosamente los estudios y las buenas calificaciones con sus hazañas deportivas: se convirtió así en el mejor atleta de la escuela y en el segundo mejor en las clases.

Gracias a un decreto firmado en 1899, George fue también el primer afroamericano en graduarse en preparatoria, y lo hizo, además, con honores.

Al siguiente verano comenzaría su carrera en la Universidad de Wisconsin.

Desde el principio participó en múltiples actividades y muy pronto se vería envuelto en una agenda de discursos y charlas públicas que él mismo ofrecía, ya que lo catalogaron como el mejor orador de su clase.

Y además, su constitución física y su ímpetu le garantizaban el triunfo en los campos atléticos.

Al iniciar 1900 ya conformaba la escuadra de novatos en la pista y a medio año comenzó a disfrutar del éxito con el equipo titular de pista y campo.

Victoria total.

Fue así como se volvió también el primer negro en correr para la Universidad de Wisconsin, especializándose sobre todo en las carreras cortas y de obstáculos. Sorpresa tras otra.

En 1903 lo había conseguido todo. En una competencia a mitad de año se volvió el primer afroamericano en entrar a la lista de los mejores diez atletas del país, al vencer en las 440 yardas lisas y las 220 yardas con vallas.

Finalmente, luego de convertirse en el primer negro en terminar una carrera universitaria en la UW, se dispuso a buscar su propio sitio en la historia.

Se graduó en junio de 1903 al presentar su tesis: "Una investigación a las condiciones económicas de los negros en el estado de Georgia durante el periodo 1860-1900". Le preocupaba lo que a todo el mundo de color: la segregación racial.

Así, tomó la decisión de prepararse para San Louis, en 1904, cuando la escuela lo hizo responsable de las clases atléticas, además de dirigir al equipo de futbol, para que, gracias al departamento atlético, permaneciera un año más bajo el cobijo escolar.

El año, precisamente, de los Juegos Olímpicos y el lucimiento individual y universitario.

El año de George C. Poage.

Académicamente parecía no querer perder el tiempo y se inscribió a extra clases de historia. Orador imprescindible, fue, también, un miembro de la Philomathia , una de las sociedades literarias que se organizaban en el campus. En los dual-meets era común su poderío en las carreras cortas y las de obstáculos.

Los terceros Juegos Olímpicos se realizarían en casa, pero aunque el Club Atlético de Wisconsin lo apoyaba para competir, meses antes, muchos y prominentes líderes afroamericanos llamaron a boicotear los juegos de "los racistas del sur".

Protestó a su manera: no hizo caso al boicot y viajó a los San Louis, donde culminó tercero en los 200 y en los 400 metros con vallas, y se transformó en el primer atleta negro en competir en unos Juegos, y el primero en subir al podio de honor en el Olimpo.

Después de los Juegos regresó a San Louis para enseñar en una escuela secundaria exclusiva para negros, donde dirigió el Departamento de Inglés y ayudó como entrenador de todos los equipos deportivos.

En la Sumner High School trabajó alrededor de diez años, antes de comprar una granja en Minnesota, donde viviría al estilo de su infancia, antes de que la Primera Guerra Mundial lo mudara a Chicago y a la gloria olímpica.

De mucho le sirvió en la vida lo aprendido en clases: perteneció a esa generación de jóvenes que aprovecharon las pocas oportunidades de trabajo que había para los negros con cierto grado de educación.

Y aunque no fuese una maravilla, el mejor empleo disponible para muchos negros en Chicago, en estos años, fue el Servicio Postal de los Estados Unidos.

George Poage había asegurado su sitio en la historia del deporte y aseguró para sí mismo un empleo que inició en 1924, y que día a día labró durante treinta años más, hasta que se jubiló en los cincuenta para volver a la vida campirana.

Murió en 1962, a los 82 años de edad. En el anuario escolar, al hacer referencia a cuando George Poage se graduó en la UW, en ese junio de 1903, se publicó bajo su fotografía que él era: "Inigualable en la rapidez, pero callado al andar". Esta encomienda lo llevó a ser, así, sigilosamente, uno de los más veloces hombres sobre la tierra.

Y el primero, también, en casi todo.



Junio de 2004

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